Camisetas divertidas para todos
Compartiendo la vida es mejor

Por AITOR ALEGRÍA ALONSO

Alpinismo, montañismo, himalayismo, andinismo…lo llamemos como lo llamemos se trata de subir montañas, paredes u otras cosas, el caso es subir. El término más correcto es el montañismo aunque quizá el más popular es el alpinismo y se divide en varias áreas que engloban diferentes especialidades. Entre ellas figuran el senderismo (o hiking), el excursionismo (o trekking), la escalada (con sus especialidades clásica o en roca, deportiva y en hielo), las carreras de montaña, el barranquismo o el esquí de travesía.

En primer lugar habría que ver si lo consideramos un deporte o solamente una actividad física lúdica (aunque luego el sufrimiento pueda ser máximo). Mucha gente piensa que no es deporte porque ni se compite ni hay reglas. Pero esto no es del todo cierto, por ejemplo la escalada (ya sea en roca o hielo) tiene un circuito mundial de competición desde hace muchos años. Y por otra parte el ochomilismo, variante del himalayismo que consiste en subir las 14 cimas de más de 8.000 metros de la tierra es, de facto, una competición.

Pero olvidemos el alpinismo de élite, sea o no sea competitivo, y centrémonos en el ‘aficionado’. El alpinismo, entendido en puridad, es quizás el deporte más exigente, tanto física como técnicamente, y el más peligroso que pueda acometer una persona cualquiera. En Deporadictos ya hemos tratado varios temas sobre senderismo lo que vulgarmente conocemos como andar por el monte, pero algunos siempre querremos más y quisiéramos subir hasta lo más alto.

Cualquier persona que quiera subir con garantías de éxito y sin desfallecer una montaña de cierta entidad deberá tener una preparación y un equipo adecuados. Para ello conviene comprar el equipo en tiendas especializadas en deportes de montaña como CAMPZ. Estamos hablando de los 3.000 del Pirineo o  de las cumbres míticas de los Alpes (Mont Blanc, Monte Rosa, Cervino, Dom…)

El Mont Blanc, también conocido como "Monte maldito", es una de las cimas icónicas del alpinismo.

El Mont Blanc, también conocido como “Monte Maldito”, es una de las cimas icónicas del alpinismo.

Físicamente es importante tener resistencia, técnica y experiencia en caminar por nieve y/o hielo, manejo de herramientas específicas (piolets, crampones, cuerda…) y poseer nociones de escalada porque podemos encontrarnos alguna corta trepada y un largo etcétera. La mejor forma de iniciarse es acudir a cursos de las distintas federaciones de montaña o contratar guías.

Empecemos bien. Quien más quien menos tiene unas pequeñas montañas cerca de su casa donde practicar. Ahí podemos, previo curso impartido por expertos, afrontar subidas a los picos de la zona, probar a subir con condiciones invernales, aprender el manejo de piolets, crampones y, si procede, cuerda. Lugares como la Sierra de Guadarrama, Gredos, Cordillera Cantábrica, Pirineos (en verano) o Sierra Nevada nos pueden servir para hacer nuestros primeros pinitos en España mientras que Latinoamérica también tiene innumerables enclaves idóneos para iniciarse.

El alpinismo es un deporte exigente que requiere de una preparación y equipo apropiados.

El alpinismo es un deporte exigente que requiere una preparación y equipo apropiados.

Cuando ya nos sintamos cómodos en estas lides podemos afrontar la ascensión de las dos cumbres más míticas del Pirineo español: Aneto y Monte Perdido. Aunque lo hagamos en verano deberemos ir preparados para pisar algo de nieve y, por tanto, es muy probable que necesitemos piolets y crampones y quizás también cuerda y casco. El Aneto (3.404 metros sobre el nivel del mar) y el Monte Perdido (3.355) son la primera y tercera cumbre respectivamente de toda la cordillera y, aunque lamentablemente cada vez más escasos, todavía cuentan con glaciares en sus laderas, por lo que saber cómo afrontar una ascensión por glaciar también será importante. Y a partir de ahí todo es soñar con subir algún día a míticas cumbres como el Mont Blanc (4.807) o el Cervino (4.478) en los Alpes.

Cómo ya hemos dicho con anterioridad, se trata de un deporte duro, exigente y potencialmente peligroso. Que nadie se asuste, tomadas las prevenciones adecuadas, con una buena forma física y con un asesoramiento y entrenamiento idóneo la actividad siempre será placentera pero el medio donde se realiza no es una cancha de tenis, ni un campo de fútbol ni una piscina. La montaña es un medio natural que se ha de respetar. Acudiendo a la frase hecha del futbolista medio, sin miedo pero con mucho respeto.

Duro, no demasiado barato (el material de montaña de calidad cuesta), difícil técnicamente y potencialmente peligroso… ¿Y por qué demonios iba alguien a querer subir un pico? Pues por ejemplo, como dicen que afirmó Mallory, “porque están ahí”. Pocas satisfacciones hay más grandes en esta vida como, tras un duro esfuerzo, poder contemplar el mundo desde la cima de una montaña, quien lo prueba puede asegurar que crea adicción. Desde aquí os animamos a que, con prudencia y un asesoramiento adecuado, os iniciéis en el maravilloso mundo del alpinismo, uno de los deportes más bellos que existen.

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