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Por DANIEL RIOBÓO BUEZO

Italia es el quinto país más visitado del mundo y la nación del planeta que cuenta con un mayor número de sitios calificados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco con 50 reconocimientos hasta la fecha. Pero además de visitar el centro histórico de Florencia o Nápoles, la Piazza del Duomo en Pisa o la Capilla Sixtina en Roma, la vasta herencia artística de Italia también se completa con una serie de santuarios deportivos que pueden hacer más rico nuestro viaje o, directamente como buenos deporadictos, ser el motivo principal de nuestra escapada. Ahora que están a punto de llegar el Giro de Italia y la final de la Liga de Campeones en Milán, queremos recomendaros algunos escenarios idóneos para buenos aficionados al deporte.

Los estadios de fútbol italianos

En Italia el fútbol es algo más que una pasión como prueba que la camiseta azzurri posea cuatro estrellas de campeona del mundo. Y es que en Italia el deporte rey es prácticamente una religión y el Scudetto, el campeonato más seguido. Curiosamente, en el país transalpino los equipos de las grandes ciudades comparten a menudo estadio. Quizá el más icónico sea el estadio Olímpico de Roma, sede de los partidos como local de la Roma y el Lazio. Inaugurado en 1953, tiene una capacidad para 72 mil espectadores y, durante los Juegos Olímpicos de 1960, fue sede de las ceremonias de apertura y clausura y de las competiciones atléticas que hoy en día sigue albergando. Más histórico aún es el estadio de Milán que el próximo sábado 28 de mayo será la sede de la final de la Liga de Campeones. Conocido como Giuseppe Meazza cuando juega de local el Inter en homenaje al mítico jugador y parte importante de su historia o San Siro cuando lo hace el AC Milan. Abierto en 1927 y con dos ampliaciones posteriores, actualmente tiene 81 mil localidades.

San Siro es un estadio de leyenda y acogerá la final de la Champions League 2016.
San Siro es un estadio de leyenda y acogerá la final de la Champions League 2016.

El tercer mayor estadio italiano es San Paolo, situado en el barrio de Fuorigrotta de Nápoles. Inaugurado en 1959, tiene capacidad para 60 mil espectadores y, en este caso, el Napoli, el club donde Maradona maravilló al mundo, es el único equipo que lo utiliza. Le sigue en importancia el San Nicola, sede del Bari con 58 mil asientos. Mientras, el Artemio Franchi, que acoge a 47 mil aficionados de la Fiorentina en la bella capital de la Toscana, es el quinto estadio por tamaño. Curiosamente, la sede del equipo con más seguidores en el país, el Juventus Stadium de la Vechia Signora es el más reciente de todos ya que fue inaugurado en 2011 tras la demolición del mítico Stadio delle Alpi y “tan sólo” acoge a 41 mil espectadores. Otros estadios míticos en el fútbol italiano son el Luigi Ferraris donde juegan Génova y Sampdoria o los vetustos estadio olímpico del Torino o el Ennio Tardini en Parma.

El estadio San Paolo celebró dos títulos de liga comandado por Maradona.
El estadio San Paolo celebró dos títulos de liga comandado por Maradona.

Los puertos de montaña míticos de Italia

Otra de las grandes pasiones de los tiffosi italianos es el ciclismo. En el país de la bota se han escrito páginas gloriosas de este deporte en cimas míticas que cada año nos deparan jornadas inolvidables en el Giro de Italia. Para poder coger sitio y disfrutar de la ascensión en ellas pero también de los parajes excepcionales se recomienda alquilar una autocaravana como las que nos ofrece Campanda o incluso acampar. Entre estos puertos míticos se encuentra el legendario Paso Stelvio, el segundo más alto de los Alpes tras el Col de  l’Iseran con sus 2757 metros sobre el nivel del mar y, sin duda, uno de los puertos más duros de la competición debido a sus 24 kilómetros con un desnivel medio del 7,6%. Debe su nombre a la localidad próxima de Stelvio. No muy lejos se encuentra el también mítico Paso Gavia, ubicado en los Alpes Réticos y que conecta Ponte di Legno con Bormio. El Gavia se ascendió por primera vez en 1960  y ha sido Cima Coppi (se denomina así al puerto de montaña más alto en cada edición del Giro) en 6 ocasiones. Tiene 17,3 km de largo y una pendiente media del 7,9 % con rampas máximas del 16 % y un desnivel de casi 1400 m. El Gavia ha sido testigo de pasajes memorables como el vivido en 1988 con condiciones extremas de frío y nieve en una etapa en la que sentenció la carrera el ciclista norteamericano Andy Hampsten.

Los buenos aficionados al ciclismo aún recuerdan las dantescas estampas del Gavia en 1988.
Los buenos aficionados al ciclismo aún recuerdan las dantescas estampas del Gavia en 1988.

Quizá el más duro de los puertos alpinos por las pendientes imposibles de su vertiente septentrional es el Mortirolo que comunica la alta Valtellina y la alta Val Camonica. Incluido en el recorrido del Giro desde 1990, en él han escrito episodios imborrables con protagonistas como Marco Pantani, Miguel Indurain o Claudio Chiappucci. El Mortirolo, en su vertiente de Mazzo di Valtellina, tiene una longitud de 12,5 km para salvar un desnivel de 1300 metros y la pendiente media es superior al 10% llegando en algunos sectores hasta el 18%. El Monte Zoncolan es otra de las grandes cimas alpinas incorporadas recientemente al Giro, más concretamente en 2003. Se puede acceder por la cara de Ovaro con 1.210 metros desnivel en sólo 10,5 km, una pendiente media de 11,5 % y una máxima del 20%. o por la más larga pero también más suave de Sutrio. El Zoncolan es apodado montaña Simoni por los dos triunfos conseguidos allí por el gran escalador Gilberto Simoni.

Indurain y Berzin vivieron un gran duelo en el Mortirolo en 1994 si bien el triunfo de etapa fue para Pantani.
Indurain y Berzin vivieron un gran duelo en el paso por el Mortirolo en 1994 si bien el triunfo de etapa fue para Pantani.

La otra gran cordillera italiana es la de Los Dolomitas que alberga otras cimas míticas del ciclismo. El Paso Giau conecta Cortina d’Ampezzo con Selva di Cadore a lo largo de 10,1 kilómetros con una pendiente sostenida cuya media es del 9,1 % y en 1973 vio triunfar al escalador español José Manuel Fuente.  El Paso Pordoi  es otro de los puertos dolomíticos más célebres y conecta Arabba en el Val Cordevole con Canazei a través de 13 kilómetros con una pendiente media del 6 % y con sus 2239 metros ha sido Cima Coppi en 13 ocasiones si bien lo supera la Marmolada, la cima más alta de los Dolomitas con 3343 metros y que acoge el único gran glaciar de la cordillera. Por último, el Rifugio Auronzo en las Tres Cimas de Lavaredo ha sido final de etapa en siete oportunidades y su subida en Misurina tiene 7 kilómetros con una pendiente media del 12 % y picos de hasta el 18 % y ha visto triunfar a leyendas como Felice Gimondi o Eddy Merckx.

El Palio de Siena

Si hay una competición tradicional en Italia es el Palio de Siena. Se trata de la carrera de caballos más antigua del mundo, con ocho siglos de historia, y que que enfrenta a las contradas o distritos de la preciosa ciudad de la Toscana. Sobre su origen hay varias teorías, la más verosímil establece su origen en recuerdo de la batalla de Montaperti que ponía fin al peligro florentino. Lo que sí está claro es que se trata de una herencia de las carreras medievales que se celebraban en las ciudades italianas en los siglos XII y XIII como espectáculo público y hoy en día está considerada como una de las fiestas históricas más importantes del país. La competición se desarrolla dos veces al año: el 2 de julio se corre el Palio di Provenzano (en honor a la Virgen de Provenzano) y el 16 de agosto (ferragosto) el Palio dell’Assunta (en honor de la Asunción de la Virgen). Durante esas dos fechas y en los días previos, antes de las carreras se celebran los cortejos históricos, la ciudad se paraliza ya que se trata de una tradición en la que la rivalidad y la pasión es máxima. El Palio tiene lugar en la céntrica Piazza del Campo y en cada una participan 10 contradas, siete que no han participado el año anterior y otras tres elegidas al azar. Elegir visitar la Toscana en las fechas del Palio puede ser una gran excusa para acudir a esta competición centenaria.

El Calcio Storico

También conocido como calcio florentino por la ciudad de la que es originario y en cuya plaza de Santa Croce comenzó a practicarse, data nada menos que del siglo XVI. Sus reglas fueron publicadas en 1580 y básicamente consiste en el enfrentamiento entre dos equipos de 27 jugadores (con cinco porteros) cuyo objetivo es sumar más puntos que el equipo rival introduciendo la pelota en cada agujero situado a cada lado del campo. En un principio era jugado por aristócratas e incluso Papas y, tras desaparecer durante dos siglos, revivió en el siglo XX. Actualmente se juegan tres partidos cada año en la tercera semana del mes de junio. La versión moderna permite cabezazos, puñetazos, codazos y la estrangulación pero prohíbe golpes bajos o desde atrás y patadas en la cabeza por lo que, como podemos comprobar en este fantástico vídeo, es un tanto salvaje.

Los circuitos de motor italianos

El motociclismo y la Fórmula 1 son otras dos grandes pasiones en Italia, como no podía ser de otra forma en el país que la casa de Ferrari en automovilismo y de Ducati o Aprilia en motociclismo. Cada mes de septiembre, el Autódromo Nazionale di Monza situado en la localidad del mismo nombre en los alrededores de Milán acoge el Gran Premio de Italia de Fórmula 1. Se trata de un trazado de 5.793 metros y que se caracteriza por el alto porcentaje del trazado que los pilotos recorren con el acelerador a fondo, debido a las largas rectas. De hecho en Monza se ha batido la velocidad máxima de un monoplaza en un Gran Premio con 372,6 km/h por el piloto colombiano Juan Pablo Montoya en 2005. Aparte de la máxima categoría, Monza también acoge otras competiciones automovilísticas, entre ellas los 1000 km de Monza, una de las carreras de resistencia más prestigiosas de Europa. Además de Monza, el circuito de Imola, cuyo nombre oficial es el Autódromo Enzo e Dino Ferrari también albergó Grandes Premios del campeonato del mundo hasta el año 2006 y es también recordado por el mortal accidente del piloto brasileño Ayrton Senna en el año 1994.

El circuito de Monza es la sede del Gran Premio de Italia del mundial de Fórmula 1.
El circuito de Monza es la sede del Gran Premio de Italia del mundial de Fórmula 1.

Si cambiamos de las cuatro a las dos ruedas, el Autódromo Internacional del Mugello situado en la Toscana, 30 km al norte de la ciudad de Florencia, es la sede del Gran Premio de Italia de Motociclismo que se disputa cada año desde 1994 (antes se celebraba en el circuito de Monza y posteriormente en Misano) en el mes de mayo. El circuito se inauguró en 1974 y su trazado largo tiene 5.245 metros de longitud y, al igual que Monza, también acoge diferentes competiciones de otras categorías a lo largo del año. Como curiosidad conviene destacar que Ferrari es el propietario del autódromo por lo que suele utilizarlo para probar el comportamiento de sus bólidos en curvas rápidas. Mientras, el Misano World Circuit Marco Simoncelli 8 (en homenaje al piloto italiano fallecido) se sitúa en la ciudad de Misano y se inauguró en 1972 y actualmente cuenta con una extensión de 4.180 metros. Cada mes de septiembre Misano acoge el Gran Premio de Motociclismo de San Marino.

El circuito de Mugello asiste cada año a los vibrantes duelos del mundial de motociclismo.
El circuito de Mugello asiste cada año a los vibrantes duelos del mundial de motociclismo.

Esquí y snowboard

Si lo nuestro se deslizarnos por el manto nevado, Italia ofrece un gran número de estaciones donde practicar el esquí y el snowboard. Los Alpes italianos constituyen un entorno turístico maravilloso por sus fantásticos paisajes y se extienden a lo largo de 1200 kilómetros de Italia, en su límite con Austria y Suiza,  y donde se encuentran algunos de los centros invernales más importantes de toda Europa y que pueden dividirse en seis regiones: Piamonte, Valle de Aosta, Lombardía, Véneto, Trentino y Friuli-Venecia Giulia. En el valle de Aosta, en la frontera con Suiza, conocida como la “pequeña Roma de las Alpes” se encuentran las montañas más altas con excelentes servicios en sus estaciones. Allí se localiza Cervinia, uno de los mejores centros de esquí de Europa, ubicado en una zona repleta de estaciones de esquí y pueblos muy pintorescos. Por su parte en Lombardía destaca la provincia alpina de Sondrio donde se ubican los dominios esquiables de Valtellina y Chiavena.

El complejo alpino de Cervinia es uno de los mejores de Europa.
El complejo alpino de Cervinia es uno de los mejores de Europa.

Mientras en la región del Véneto, en el noreste y cerca de la frontera con Austria, se elevan los Dolomitas donde destaca por encima de todas las estaciones, Val Gardena que tiene por sí sola 175 kilómetros esquiables que se amplían hasta los casi 500 si unimos a las vecinas Alta Badia, Marmolada (el pico más alto) y Val di Fassa. Otras estaciones dolomíticas destacadas son  Cortina d’Ampezzo y el complejo de Madonna di Campiglio. Además, muy cerca se encuentran Venecia y las playas del Adriático lo que puede hacer más rica nuestra visita en un país de posibilidades artísticas y deportivas inagotables. Buon Viaggio!

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